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Estudio bíblico avanzado

NUEVA MATERIA

🔍 Un estudio profundo sobre el libro más enigmático de la Biblia. Exploraremos su contenido, contexto y las diferentes interpretaciones que ha tenido a lo largo de la historia.

Las principales corrientes de interpretación: preterista, futurista, idealista e historicista
El significado de los símbolos, bestias, sellos y trompetas
El mensaje del Apocalipsis para la iglesia a lo largo de los siglos
El fin de los tiempos y la segunda venida de Cristo

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"Nunca he encontrado en la Biblia un error, pero sí he encontrado en mí muchos errores al leerla." — Agustín de Hipona

T R I V I A

CUÁNTO SABES DE BIBLIA?

“Prosigue a la Meta” es un Instituto teológico con un programa de estudios de 16 materias 

             

1. Interpretación bíblica
2. servicio cristiano
3. pentateuco
4. vida cristiana en tiempos…
5. nuevo testamento
6. liderazgo
7. Jerusalén en tiempos de Jesús
8. Vida de iglesia

               

9. Apologética
10. Sectas
11. Historia del cristianismo
12. Apocalipsis
13. Nevihim
14. Adoración
15. Cristología
16. Ketubim

La fe que brota de la Escritura es incompatible con la resignación ante la injusticia. – Juan Luis Segundo

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SI NO ESTÁ PROHIBIDO ¿ESTÁ PERMITIDO?

Muchos se preguntan si aquello que la Biblia no menciona explícitamente está permitido para el creyente. Sin embargo, la ausencia de un mandato directo no siempre implica libertad absoluta. La Escritura nos da principios claros para discernir nuestras decisiones: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” (1 Corintios 10:23).

Más allá de una lista de reglas, Dios nos llama a vivir conforme a su carácter y propósito. Filipenses 4:8 nos exhorta a pensar en lo que es verdadero, puro y digno de alabanza. Antes de decidir, debemos preguntarnos: ¿Glorifica esto a Dios? ¿Edifica mi vida y la de otros? ¿Es conforme al amor y la justicia de Cristo?

La ausencia de una prohibición implica su permisividad , (porque es imposible confeccionar una lista exhaustiva de todos los “no”), sin embargo esto  no debe ser una excusa para actuar sin discernimiento. En todo, somos llamados a buscar la voluntad de Dios con un corazón humilde y guiados por el Espíritu Santo.

ANTIGUO PACTO O NUEVO PACTO?

El corpus de libros que llamamos Nuevo Testamento no vino a sustituir al otro corpus de libro al que llamamos “Antiguo Testamento”, Sino que “nuevo testamento” se refiere al nuevo pacto que reemplaza al antiguo ¿y de qué se trata?

Heb 8:8 Porque reprendiéndolos dice:
He aquí vienen días, dice el Señor,
En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;
Heb 8:9 No como el pacto que hice con sus padres
El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto;
Porque ellos no permanecieron en mi pacto,
Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.
Heb 8:10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en la mente de ellos,
Y sobre su corazón las escribiré;
Y seré a ellos por Dios,
Y ellos me serán a mí por pueblo;
Heb 8:11 Y ninguno enseñará a su prójimo,
Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor;
Porque todos me conocerán,
Desde el menor hasta el mayor de ellos.
Heb 8:12 Porque seré propicio a sus injusticias,
Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.(C)
Heb 8:13 Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer

Estudia la Biblia para ser sabio, créela para ser salvo, vívela para ser santo

En muchas ocasiones he escuchado la frase “la Biblia no hay que interpretarla, hay que cumplirla”. Si bien la intención detrás de esta afirmación puede ser buena, considero importante aclarar que la interpretación es inevitable y necesaria en nuestro acercamiento a las Escrituras.
La Biblia es una obra rica y compleja, escrita en diferentes contextos culturales, lingüísticos e históricos. Cada libro, capítulo y versículo tiene su propio trasfondo y significado, y es nuestra responsabilidad comprenderlo en su totalidad para aplicarlo correctamente en nuestra vida.
La interpretación bíblica no se trata de distorsionar el mensaje de la Biblia para que se ajuste a nuestras ideas preconcebidas o deseos personales. Al contrario, se trata de buscar la verdad en la Palabra de Dios, utilizando herramientas hermenéuticas y contextuales para comprender el mensaje original que el autor inspirado intentó transmitir.
 
Negar la necesidad de interpretar la Biblia sería limitar nuestro entendimiento y aplicar una lectura superficial y literalista que puede llevar a malentendidos y confusiones. La interpretación nos permite profundizar en el significado de las Escrituras, discernir las verdades eternas que se aplican a todas las épocas y culturas, y aplicarlas de manera relevante en nuestra vida diaria.
Es importante recordar que la interpretación bíblica debe estar enraizada en la oración, la humildad y la búsqueda de la guía del Espíritu Santo. A medida que estudiamos y meditamos en las Escrituras, es el Espíritu de Dios quien ilumina nuestros corazones y nos lleva a una comprensión más profunda de su voluntad y propósito para nosotros.
La interpretación bíblica es una herramienta valiosa que nos ayuda a crecer en nuestra fe y a vivir de acuerdo con los principios y valores del Reino de Dios. No debemos temer a la interpretación, sino abrazarla con humildad y discernimiento, confiando en que Dios nos guiará a toda verdad a medida que buscamos su rostro en su Palabra.

La marca de la bestia: 666

El número 666, conocido como la “marca de la bestia” en Apocalipsis 13:18, es uno de los símbolos más enigmáticos y discutidos de la Biblia. Su mención en el texto apocalíptico ha generado una amplia gama de interpretaciones a lo largo de la historia, desde enfoques históricos y alegóricos hasta aplicaciones contemporáneas y especulativas. Este análisis explora el significado del número 666, sus raíces en la numerología judía, sus posibles referentes históricos y su relevancia simbólica en el contexto del Apocalipsis y más allá.

El Número 666 en el Contexto del Apocalipsis

En 13:18, se describe el número seiscientos sesenta y seis como el número de la bestia y se lo asocia con un número de hombre. Este pasaje ha sido objeto de intenso debate, ya que combina elementos simbólicos y numéricos que requieren una interpretación cuidadosa. El texto dice:

Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis

 Apocalipsis 13:18.

Raíces en la Numerología Judía: Gematría y Simbolismo

La interpretación del número 666 está estrechamente ligada a la práctica de la gematría, un sistema judío que asigna valores numéricos a las letras del alfabeto hebreo. Este método permitía que palabras y nombres fueran representados mediante números, lo que abría la puerta a interpretaciones simbólicas y codificadas, lo que ha llevado a muchos estudiosos a buscar correspondencias entre el número 666 y figuras históricas específicas. Este enfoque ha dado lugar a diversas interpretaciones, desde emperadores romanos hasta líderes modernos.

  1. Interpretaciones Históricas: Nerón y el Imperio Romano

 

Una de las interpretaciones más respaldadas es la que identifica el número 666 con el emperador romano Nerón (37-68 d.C.). Esta teoría se basa en la gematría y en el contexto histórico de persecución que enfrentaban los primeros cristianos.

Nerón César en hebreo: Al transliterar el nombre Nerón César al hebreo (נרון קסר, nron qsr), la suma de las letras da un total de 666. Esta correspondencia ha llevado a muchos estudiosos a concluir que el número se refiere a Nerón, quien fue conocido por su brutal persecución de los cristianos tras el incendio de Roma en el 64 d.C.

Variante 616: En algunos manuscritos antiguos, como el Codex Ephraemi Rescriptus y el Papyrus 115, la cifra es 616 en lugar de 666. Esta variante también encaja con Nerón si se escribe su nombre en una forma latina. Como señala Bart Ehrman:

La variante 616 sugiere que el número estaba destinado a ser un código que los primeros lectores podrían descifrar[1].

Contexto histórico: 

El contexto del Apocalipsis y la persecución imperial del siglo I hacen que la identificación de Nerón sea la más natural, especialmente porque su gobierno estuvo marcado por la brutal persecución de los cristianos.

  1. Interpretación Alegórica: El Poder Imperial como la Bestia

 

Otra interpretación ampliamente aceptada es la que ve el número 666 como un símbolo del poder imperial en general, más que de una figura específica. Esta perspectiva alegórica sostiene que la bestia representa cualquier sistema opresivo que se opone a Dios.

El Imperio Romano: Según R.C. Sproul,

La bestia representa el sistema imperial, que exige adoración y lealtad absolutas, y el número 666 es una representación de la incompletitud de este poder terreno.[2]

 

Esta interpretación enfatiza que el número no se refiere a una persona, sino a un sistema corrupto e idolátrico.

Culto al emperador: En el contexto del siglo I, los cristianos eran obligados a participar en el culto al emperador, lo que implicaba reconocer su divinidad. La negativa a hacerlo resultaba en persecución y muerte. El número 666, por tanto, simboliza la lealtad forzada al poder imperial en oposición a Dios.

Incompletitud:  Sproul explora el simbolismo numérico en el Apocalipsis y argumenta que el número 666 representa la incompletitud y la rebelión contra Dios. Explica que, mientras el número 7 simboliza la perfección y la plenitud divina, el 6 se queda corto, representando la imperfección humana. El triple 6, por tanto, simboliza la culminación del mal y la oposición a Dios.

 

Esta interpretación es más bien una construcción moderna que busca dar sentido al simbolismo numérico del Apocalipsis, pero carece de fundamento en fuentes antiguas.

 

Ausencia en la literatura judía: En la literatura apocalíptica judía no se encuentra ninguna referencia al 666 como un símbolo de triple imperfección. Los números en estos textos tienen significados específicos, pero no hay una tradición que vincule el 666 con esta idea.

Ausencia en los Padres de la Iglesia: Los primeros escritores cristianos, como Ireneo de Lyon, Orígenes o Agustín, no interpretan el 666 de esa manera. Ireneo, por ejemplo, lo vincula con la gematría y sugiere que es un código para un nombre específico.

  1. Interpretación Idealista: Simbolismo Universal

 

Algunos intérpretes adoptan una visión más idealista, argumentando que el número 666 no se refiere necesariamente a un período histórico específico, sino que simboliza el principio de cualquier sistema opresivo que se levante contra la Iglesia y la justicia divina.

Aplicabilidad universal: James Stuart Russell señala que:

El número 666 simboliza la total corrupción de los imperios y sistemas humanos, representando la culminación del mal en cualquier época.

Según esta interpretación, el número tiene una aplicabilidad más amplia, señalando la tendencia de la humanidad a adorar el poder terreno y a oponerse a la autoridad divina.

Sistemas opresivos: Esta perspectiva permite que el número 666 sea aplicado a cualquier sistema político, económico o religioso que exija lealtad absoluta y se oponga a los principios de Dios.

4. Adjudicaciones del Número 666 a Figuras Históricas

El número 666 ha sido asociado con diversas figuras históricas, políticas y religiosas a lo largo de los siglos. Estas interpretaciones suelen basarse en cálculos de gematría, asociaciones simbólicas o contextos políticos y religiosos específicos. A continuación, se presentan algunas de las figuras más destacadas:

a) El Papado y la Reforma Protestante

Contexto: Durante la Reforma Protestante del siglo XVI, teólogos como Martín Lutero y Juan Calvino identificaron al papado con la bestia del Apocalipsis. Esta interpretación surgió en el contexto del conflicto entre los reformadores y la Iglesia Católica.

Gematría: Se argumentó que el título papal Vicarius Filii Dei (Vicario del Hijo de Dios) sumaba 666 en números romanos (V=5, I=1, C=100, etc.). Sin embargo, este título no es oficial en la Iglesia Católica, y su uso ha sido esporádico.

Crítica: Esta interpretación ha sido cuestionada por su falta de rigor histórico y lingüístico. El título Vicarius Filii Dei no era de uso común en la Iglesia Católica, y su aplicación al número 666 es forzada.

b) Martín Lutero

Contexto: En respuesta a las acusaciones protestantes, algunos escritores católicos intentaron invertir la acusación y asociar a Lutero con el 666. Esta interpretación fue más bien una reacción polémica que una teoría seria.

Crítica: No hay evidencia sólida que respalde esta asociación, y se considera más bien una respuesta propagandística en el contexto de la Reforma.

c) Napoleón Bonaparte

Contexto: Durante las guerras napoleónicas (finales del siglo XVIII y principios del XIX), algunos panfletos y escritores religiosos sugirieron que Napoleón era la encarnación de la bestia.

Gematría: Se intentó aplicar la gematría al nombre de Napoleón, pero los cálculos fueron forzados y poco precisos.

Crítica: Estas interpretaciones carecen de fundamento histórico y lingüístico, y se consideran más bien producto del miedo y la incertidumbre de la época.

d) Adolf Hitler

Contexto: En el siglo XX, Adolf Hitler fue frecuentemente identificado con el 666 debido a su régimen totalitario y su persecución de grupos religiosos y étnicos.

Gematría: Algunos autores intentaron aplicar la gematría al nombre de Hitler, pero los resultados fueron inconsistentes.

Crítica: Aunque el régimen nazi encarnó muchas de las características asociadas con la “bestia” (opresión, idolatría del poder, persecución), no hay una base sólida para vincular a Hitler directamente con el número 666.

e) Ronald Reagan

Contexto: En la década de 1980, algunos teólogos y escritores evangélicos sugirieron que Ronald Reagan, entonces presidente de los Estados Unidos, podría estar relacionado con el 666.

Gematría: Se argumentó que su nombre completo, Ronald Wilson Reagan, tenía seis letras en cada una de sus tres palabras, lo que sumaría 666. Esta interpretación fue popularizada por autores como Hal Lindsey en The Late Great Planet Earth (1970).

Crítica: Esta interpretación es considerada especulativa y carente de rigor histórico o lingüístico.

f) Bill Gates y la Tecnología Moderna

Contexto: En las últimas décadas, algunas teorías conspirativas han vinculado el número 666 con figuras del ámbito tecnológico, como Bill Gates, y con el avance de sistemas de control digital y financiero.

Argumento: Se ha sugerido que la “marca de la bestia” podría representar sistemas de identificación global, como microchips o sistemas de pago digital. Durante la pandemia de COVID-19, surgieron teorías que vinculaban las vacunas con el 666.

Crítica: Estas teorías carecen de fundamento científico y han sido desmentidas por expertos en salud y tecnología. Como señala Yuval Noah Harari, la idea de que las vacunas contienen microchips es una teoría conspirativa sin base en la realidad[3]

g) George W. Bush

Contexto: Después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y la invasión de Irak en 2003, algunos críticos del presidente George W. Bush sugirieron que su política exterior agresiva lo convertía en un candidato para ser asociado con el 666.

Crítica: Estas interpretaciones son más bien políticas que teológicas, y carecen de fundamento en la tradición bíblica o la gematría.

Las diversas adjudicaciones del número 666 a figuras históricas reflejan la tendencia humana a buscar aplicaciones contemporáneas para símbolos bíblicos. Sin embargo, muchas de estas interpretaciones carecen de rigor histórico, lingüístico o teológico.

El número 666 no es un código secreto para identificar a una persona específica en cada generación, sino un símbolo de la oposición al reino de Dios que puede manifestarse en diferentes contextos históricos.

[1] Ehrman, Bart. Jesús no dijo eso: La historia oculta detrás de la Biblia. Barcelona, España: Crítica, 2007.48.

[2] Sproul, R. C. El último día según Jesús: Cuando Jesús dijo que regresaría. Grand Rapids: Baker Books, 1998. 63.

[3] Y Harari, Yuval Noah. 21 lecciones para el siglo XXI. Barcelona, España: Debate, 2018.94.

GEOGRAFÍA BÍBLICA

¿Cuánto sabes de la geografía que aparece en la biblia?

PERSONAJES BÍBLICOS

¿Quien es quien? ¿Quien hizo qué?

PARÁBOLAS

¿Has leído las parábolas de jesús? ¿cuánto recuerdas?

Si la Biblia no nos ayuda a transformar la historia, la estamos leyendo mal.  – Jon Sobrino-

EL TEMPLO DE JERUSALÉN

El Templo de Jerusalén, ubicado en el monte Moriah, ha sido y sigue siendo uno de los sitios más sagrados y controvertidos en la historia religiosa mundial. Su historia se extiende desde la antigüedad hasta nuestros días, marcada por períodos de construcción, destrucción y reconstrucción, cada uno reflejando las turbulentas dinámicas de poder de la región.
La Primera Edificación: El Templo de Salomón
El primer Templo de Jerusalén, conocido como el Templo de Salomón, fue construido en el siglo X a.C. bajo el reinado del rey Salomón. Este templo fue construido como un santuario para albergar el Arca de la Alianza, que contiene las Tablas de la Ley dadas a Moisés. Según la Biblia, el Templo de Salomón era un edificio de grandiosa arquitectura y esplendor, simbolizando la presencia de Dios entre su pueblo. Sin embargo, este templo fue destruido por los babilonios en 586 a.C. durante la conquista de Jerusalén.
La Reconstrucción y la Segunda Destrucción
El segundo Templo fue construido en el mismo sitio en 516 a.C. después del decreto de Ciro el Grande, que permitió a los judíos regresar del exilio babilónico. Este segundo Templo, aunque inicialmente menos grandioso que el de Salomón, fue significativamente embellecido y agrandado por el rey Herodes el Grande en el siglo I a.C. Sin embargo, este Templo también tuvo un destino trágico, se terminó de construir en el 63 y solo 7 años después fue destruido por los romanos en el 70 d.C. durante la Gran Revuelta Judía. Solo quedó una parte de su muro exterior, conocido hoy como el Muro de los Lamentos, que se ha convertido en un lugar de oración y peregrinación para los judíos de todo el mundo.
El Domo de la Roca y la Era Islámica
En el siglo VII, con la conquista islámica de Jerusalén, se erigió una nueva estructura significativa en el sitio del Templo: el Domo de la Roca. Completado en 691 d.C., este edificio no es una mezquita, sino un santuario que alberga la piedra desde la cual se cree que el profeta Mahoma ascendió al cielo. El Domo de la Roca es un sitio venerado tanto en el Islam como en el judaísmo, lo que ha generado tensiones interreligiosas a lo largo de los siglos.
Modernidad y Conflicto
Hoy en día, el monte del Templo es un crisol de tensiones religiosas y políticas. Albergando tanto el Muro de los Lamentos como el Domo de la Roca, este sitio representa un punto focal de la identidad religiosa y nacional para judíos y musulmanes. La administración del monte del Templo es compleja, con regulaciones estrictas sobre quién puede visitar y rezar en el sitio, reflejando la delicada situación política de Jerusalén y el Medio Oriente en general.
El Templo de Jerusalén, en sus varias formas a lo largo de los siglos, ha sido mucho más que un simple edificio. Es un símbolo poderoso de fe, pérdida y la búsqueda continua de la identidad religiosa y cultural. Su historia es un testimonio del profundo impacto que los lugares sagrados tienen en las civilizaciones humanas y continúa siendo un recordatorio de la necesidad de entendimiento y respeto mutuo entre las diferentes creencias y culturas